Haz Reset es un resurgir renovado

Un negocio online que nació de dos emprendedores que un día decidieron darle al reset.

Hacer un reset es lo mismo que reiniciarte con una versión mejorada de tu negocio para vender tu oferta online con más tablas.

Y, en estos momentos, estoy yo al frente de Haz Reset.

Buenas, me llamo Anna. ¡Encantada!

Soy publicista y SEO Copywriter. También la autora de libro «SEO Copywriting: La extraña pareja» donde revelo mi propio método de trabajo, entre otras cosas.

Y, antes de nada, te cuento un poco de salseo hazresetero. 

Al empezar el 2024, a la persona con la que emprendí este negocio le dio por hacer reset a su vida con algo que no tiene nada que ver con este negocio online. 

No hubo peleas, ni la sangre llegó al río. 

Vamos que todavía somos muy buenos colegas, después de 5 años navegando por los mares digitales como socios. 

Hace justo un año decidí no bajarme de este barco y quedarme yo sola al mando de Haz Reset. 

Por lo que aquí estoy anclada en mi propósito de ayudar a negocios a venderse con carisma y hacerse más visibles en Google.

Y me siguen brillando los ojos cuando pienso en hacerlo realidad cada día que me levanto con las ganas ganando.

Así que mi idea es seguir haciendo resets con mi empatía, las palabras y el SEO mientras existan personas interesadas en lo que ofrezco al mercado.

Y espera porque voy a seguir salseando un poco más…Ahora viene la parte en la que me suelto a contarte algo más personal para cortar el hielo, ¿sabes?

Borja

DISEÑADOR WEB Y FOTÓGRAFO

Volviendo a lo mío, mi colega Borja es un fanático del diseño web y la fotografía. Lo suyo es la imagen y tiene un sexto sentido para captar la esencia de las personas y plasmarla con naturalidad y una gracia especial.

Se fija tanto en todo que tiene un pequeño defecto, que hace poco me confesó en voz bajita, y que voy a revelarlo por aquí para que veas que no somos seres extraterrestres.

Y es…

Su mesa de trabajo tiene que estar impoluta, sí, no hay excusa que valga para justificar el desorden. Todo tiene que estar escrupulosamente en su sitio y si no lo está puede arder Troya, aún así es muy majete.

No muerde.

Anna

LO QUE NUNCA TE CONTÉ DE MI

Hay algo que casi seguro que no sabes de mí.

No, no me hice un injerto de pelo afro en un viaje a Turquía.

Es otra cosa.

Una cosa que la puedes intuir pero que jamás la he contado por aquí.

Tengo alta sensibilidad y la habilidad para expresarla con palabras. Y no lo digo por presumir de ello, ni mucho menos.

De hecho, es una forma de ser que despierta máxima hostilidad en unos y una enorme compasión en otros por llevar colgada la etiqueta de «persona sensible».

En el mundo que vivimos, esta etiqueta hace que muchas personas alfas te quieran dar de hostias a dos manos y otras más betas te quieran rodear entre algodones para que no te pase nada grave.

Y cuando era una renacuaja, a veces, pensaba:

«Pues vaya palo ser así de blanda».

Con los años, descubrí que era un don sentir cosas por dentro que otras no pueden llegar a sentir y saber expresarlas con palabras.

Aunque, la verdad, no siempre he sabido gestionar bien mi alta sensibilidad.

Cómo vivir sin sentirme abrumada por la intensidad atronadora que era capaz de percibir fue una lucha durante años.

Hasta que un día acepté que ser así de sensible era mi luz y mi sombra.

Podía ser mi don o mi perdición.

Y solo dependía de mí que fuera una cosa o la otra.

Entendí que lo contrario de sensibilidad no es ser una persona valiente.

Aunque muchos se empeñen en ver esto como un signo de debilidad humana.

Verás, yo ahora mismo lo de ser sensible lo veo así:

«Lo contrario de la sensibilidad es la insensibilidad y eso no es ninguna medalla que colgarse»

La autora de esta cita en negrita es la escritora Glennon Doyle Melton.

En fin, y hasta aquí lo que nunca te conté de mí.

Y, no creas, es importante que sepas esto de mí para entender mejor por qué hago lo que hago hoy.

Cuando en alguna entrevista me preguntan por mi trayectoria profesional, suelo contar esto:

«Con los años descubrí que tenía gracia para captar la belleza y los talentos de la gente que llegaba hasta mí.

Tras mis estudios de publicidad, incontables formaciones y 12 años de experiencia empresarial, aprendí a pintar los negocios y talentos de las personas con mi empatía y especial dominio de las palabras y el SEO».

¿Cómo lo hice?

Gracias a saber gestionar mi alta sensibilidad como un don puedo hacer lo que hago con mi empatía, las palabras y el SEO.

¿Y qué hago hoy?

Hoy escribo textos para profesionales que odian aparentar lo que no son y aburrir como una ostra.

Y lo que me mueve por dentro es llenar más vidas de todo el sentido y propósito que son capaces de dar las palabras bien argumentadas que para mí son sagradas.

 
 

Si te has quedado con ganas de saber más sobre nosotros tenemos un par de webs donde explicamos todo esto y más.

Borja tiene su web y yo la mía, y esta es de los dos. Así no hay peleas gordas.

Y aquí estamos, más que dispuestos a la reinvención de todas aquellas personas que estén convencidas de que necesitan hacer un reset en sus vidas para arrancar en modo seguro su negocio online.

Como te podrás imaginar, mis servicios de SEO Copywriting no son para todo el mundo.

Más bien son para unos pocos profesionales capaces de apreciar el enorme potencial que tiene la palabra escrita para la venta online.

Y no son solo textos para vender tu negocio y hacerte visible en Google.

También son discursos frescos que despiertan la emoción de querer trabajar contigo por la conexión que han sentido mientras los han leído.

Y aquí estoy, más que dispuesta a la reinvención de todas aquellas personas que estén convencidas de que quieren hacer un reset para arrancar en modo seguro su negocio online.